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25 dic 2010

Crónicas de la sociedad esquizofrénica: Año 8431

Año 8431, el frío y la nieve se han extendido por todo el planeta gracias a la 17ª glaciación, de forma que no asciende la temperatura nunca a más de 0 grados con las incomodidades que ello acarrea a todos los seres vivos, sean humanos, animales, vegetales o robots, que pueblan la tierra, actualmente una pelota blanca si la observamos desde el hotel espacial en la luna.

Después de la destrucción de la capa de ozono en el cuarto milenio, provocada por la contaminación del humo de los cigarrillos, el planeta se transformó en un lugar árido y caluroso, en el que se usaba poca ropa, fundamentalmente hojas que se comercializaban con diversos diseños y colores. En EE.UU. la raza negra, mejor dotada físicamente, dominó completamente el acceso a los recursos dejando a los blancos anglosajones sin poder alguno. Cuando se produjo la glaciación, en el año 6843, los blancos, que habían podido subsistir porque abundaban los frutos y las plantaciones de coca, tenían entonces que refugiarse en iglúes chaboleños y sus hijos morían tiroteados entre sí, en cualquier pista de patinaje del barrio marginal de Walt Street, antaño centro económico mundial y hoy restos de edificios derruidos por los grupos antiglobalización a fuerza de estrellar aviones.



Por otra parte, la biodiversidad se vio afectada notablemente, ya que los dos cambios climáticos tan bruscos llevaron a que muchas especies desaparecieran y otras con mayores cualidades adaptativas hicieran acto de presencia, tal y como anunció Darwin. De esta forma, algunas asociaciones ecologistas, de origen mongólico, pretendían que especies como el oso polar sobreviviese en el Congo, la zona menos árida del planeta. Evidentemente esto no fue posible, extinguiéndose en este periodo, pero apareciendo más tarde, no se sabe muy bien como, cuando volvieron las temperaturas glaciales. Otras especies evolucionaron con el frío y se hicieron inteligentes. Así, el pingüinus verborreae apareció en Europa sobre el año 7850 aproximadamente y entre sus principales habilidades destacó su gran capacidad discursiva. Esta especie, que frecuentaba la ópera y todos aquellos lugares de etiqueta, rápidamente entró en política y, ante su aplastante superioridad sobre los gobernantes de la época, que decían las mismas memeces pero con menos estilo, ocuparon los principales cargos junto a las computadoras Intel.

En cuanto a los robots, estas frías temperaturas les afectaron de diversa forma. A los procesadores les fue propicio, pues les permitía mantener la cabeza fría y trabajar a mayores velocidades. Sin embargo, en cuanto a los robots mecánicos, este clima no les venía muy bien, debido a la imposibilidad de alcanzar una temperatura óptima de funcionamiento. Este problema, que en las personas pasó casi desapercibido gracias al alcohol, principal alimento humano desde el siglo XX, trajo muchos quebraderos de cabeza para los ingenieros. En Japón, donde la población robótica era la más poderosa, esta situación provocó una crisis. Para solucionarla pidieron ayuda al gobierno americano, con abundante tecnología aplicable al caso. De esta forma, los yankis dejaron caer varias bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki con el fin de aumentar la temperatura de la isla. Apenas murieron varios millones de humanos y algunos perros, salvándose los robots, de forma que la ONU consideró un éxito la operación.

18 dic 2010

Crónicas de la sociedad esquizofrénica: Año 5746

Año 5746, el acto sexual y reproductivo humano, entendido como el intercambio de fluidos entre un hombre y una mujer que, en ocasiones, conducía a la generación de una nueva persona, ha desaparecido absolutamente debido a las nuevas tecnologías, de forma que ahora es en los hospitales y laboratorios, mediante fecundación in vitro, clonación de células y modificaciones de las cadenas de cromosomas, donde se preparan las futuras generaciones de seres humanos.

Todo empezó en el s. XX, a finales de la edad media, cuando los problemas de fertilidad de las parejas, fundamentalmente por la escasa cantidad y calidad del semen, que había pasado de parecer leche condensada a confundirse con la leche desnatada, provocaron un incremento de la investigación en las formas alternativas de fecundación para los matrimonios con estos problemas. Esto provocó una curiosa situación en lo referente a la selección natural vaticinada por Darwin, con efectos perversos. Me explico. Como las parejas que recurrieron a este tipo de inseminación, generalmente tenían unas familias más numerosas, debido a la gran cantidad de fecundaciones múltiples, los individuos con peores capacidades reproductivas fueron, sin embargo, los que ganaron la batalla por la supervivencia. Rápidamente, individuos genéticamente mal dotados fueron los que se extendieron, dando lugar a una mayoría de hombres incapaces de reproducirse por si mismos.


Más se agravó esta situación cuando cambiaron sustancialmente las relaciones de pareja a finales de la cuadragésima centuria, ya que hasta entonces, aunque se lograran pocas fecundaciones, por lo menos se intentaba. Asi fue, el Partido Democrático de las Mujeres (PDM), en el gobierno mundial desde hacía 4 siglos, decidió que la mejor forma de conseguir que se acabasen los malos tratos por parte de los hombres hacia las mujeres era fomentar las parejas del mismo sexo. Así, "las mujeres se pondrían verdes a la cara y los hombres se partirían la espalda", en palabras del ministro portavoz. De esta forma, aunque las parejas convencionales de varón y hembra siguieron existiendo, las políticas favorables a las uniones del mismo sexo, como la posibilidad de adoptar, prohibida a los matrimonios católicos; las ventajas de compartir ropa, incluso la interior; o los descuentos en la compra de anticonceptivos, muy importantes en una época de gran libertad sexual, hicieron que estas uniones crecieran rápidamente frente a las tradicionales.

Finalmente, cuando los cibors y robots empezaron a pulular de manera importante, en el 6 milenio, se observó que los hombres y mujeres no modificados genéticamente eran demasiado inferiores, por no decir estúpidos, feos y debiluchos, para sobrevivir en una sociedad altamente productiva y elegante. De esta forma, todo individuo debía ser genéticamente diseñado en Italia, las clases altas solían elegir a Armani o a Versace, y programado en Taiwan o Corea. La tecnología americana, únicamente armamentística, estaba orientada fundamentalmente a los Terminators. De esta forma, desapareció toda forma de reproducción sexual humana a lo largo del planeta, excepto en una pequeña zona de Sudamérica conocida como Colombia, en la cual una planta poco estudiada científicamente, pero conocida por documentos etnográficos como hoja de coca, proporcionaba a los individuos gran potencia sexual, además de fuerza e lucidez mental frente a los artefactos destructores americanos. Y así aguantan desde milenios.

16 nov 2010

Cerdos, Euros y Darwin

Hoy nos levantamos con una especie más en peligro de extinción: el Euro. Al parecer Bruselas, el FMI y la WWF han acordado aceptar el riesgo evidente de la moneda única de desaparecer, similar al que sufre hoy día el Oso panda, el Águila imperial o el Lince ibérico.

La principal causa de esta situación es, supuestamente, la prodigalidad de los gobiernos griego, irlandés, portugués y, en menor medida, español. Los conocidos como PIGS (Portugal, Ireland, Greece and Spain). Que yo sepa, el cerdo todavía no está cerca de la extinción y gracias a Dios no lo esté. ¿Qué haríamos en nuestra piel de toro sin esos jamones ibéricos que nos alegran la vida acompañados bien de Rioja, Rivera del Duero, el veraniego Jerez o una rubia fresquita? Bueno, pues nuestro presidente de la UE, Herman Van Rompuy, ha declarado que: "Todos debemos trabajar juntos para permitir que la zona del euro pueda sobrevivir. Si el euro no sobrevive, la UE no va a sobrevivir bien".

Pues mal se plantea el tema cuando hace poco menos de nueve años que se introdujo la moneda única en los bolsillos de los ciudadanos, con una fanfarria tal que parecía que esta moneda diseñada mediante ingeniería genética financiera, inundaría las carteras de los ciudadanos y nos volvería a todos ricos. Ya sabemos que no fue así y los países cerdos se han visto perjudicados por su poca competitividad y la inflación que esta poderosa moneda ha acarreado. Pero bueno, son cosas que pasan.

Continuando. Como dice nuestro amigo Rompuy el Euro corre riesgo de desaparición, como un viejo dinosaurio que no puede aguantar el ritmo de la evolución darwiniana. ¿De qué nos avisa tácitamente nuestro presidente? ¿Nuevas rondas centralizadoras de poderes en torno a Bruselas y la moneda única se acercan? La verdad, me huele a eso. El Euro no puede desaparecer porque no le interesa a nadie, especialmente a Alemania y a Francia. Esta presión ejercida sobre las economías más débiles de la UE me parece una forma de acelerar las reformas centralizadoras que Bruselas quiere ejercer sobre los poderes financieros de los gobiernos miembros. ¿Exagerado? Habrá que ver.

Y mientras tanto, nadie realiza una regulación como es debido de los derivados financieros, ya que el G20 se reune principalmente para echarse fotos en países exóticos. El fin de semana pasado terminé de leer The Great Crash. En el J. K. Galbraith nos recordaba que gran parte de la crisis generada en el 1929 se debió a los créditos que se pidieron para comprar acciones que a su vez, eran compradas por otras compañías cuyas acciones también eran compradas por otras compañías que también pedían créditos, etc. Vamos, la pescadilla que se muerde la cola. Esas lecciones del difunto maestro son tan válidas hoy día como cuando se escribieron hace medio siglo. En fin, algunos viejos rockeros nunca mueren. Otros lagartos nunca evolucionan… y los cabrones no se extinguen.