Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas

2 ene 2012

Liga, Navidad y Televisión

Pasados ya los excesos de Navidad y Año Nuevo, la Liga vuelve este fin de semana, con el previo de la Copa del Rey para ir metiéndonos en faena. Es la vuelta de la mejor liga del mundo, como nos gusta llamarla. Bueno, nos gusta o les gusta a los medios de Madrid y Barcelona. Porque hay muchas razones para pensar que andamos muy por detrás de la Premierleague como espectáculo en general y, en aspectos de gestión y organización, también por detrás de la Bundesliga y la Serie A. Muchos pondrán las manos en el cielo ante esta afirmación, pero la verdad es que aparte de la publicidad realizada por los medios de consumo interno, cuando se observa desde fuera se ven claramente muchas de las carencias de nuestra máxima competición futbolística.

Y es que hablo de consumo interno y de ver las cosas desde fuera. Vamos, que si queremos tener la mejor liga del mundo, tenemos que verla desde otras partes del mundo. He vivido fuera de España los últimos 7 años y, la verdad es que la gente vive mucho más la liga inglesa, tanto en el resto de Europa como en Asia. Es cierto que Real Madrid y Barcelona tienen gran fama a nivel mundial, pero no menos tienen Manchester Utd, Chelsea, Liverpool, Arsenal e, incipientemente, Manchester City. Allí equipos en zona de descenso pueden derrotar a los grandes, como ha ocurrido durante los partidos navideños. Algo habrá hecho la Premier para ser tan reconocida mundialmente. Igualmente, Bayern de Munich, AC Milan, Internazionale y Juventus también son marcas a nivel mundial. Por lo que no podemos pensar que ni tan guapos, ni tan jóvenes, ni tan altos.

¿Y qué se puede mejorar? Empecemos con el futbol navideño. Cuando más tiempo libre tienen los aficionados, es cuando no hay futbol. Las vacaciones estivales son una magnífica oportunidad para acercar el futbol a los aficionados, para que se llenen los campos y las familias puedan acercarse a ver a sus ídolos. Sin embargo, esta idea nacida en Inglaterra y que tan exitosamente se aplica en las islas británicas, parece lejos de ponerse en marcha aquí, a pesar de las cada vez más recurrentes peticiones de medios y aficionados. Pero los futbolistas no quieren. Y aquí los dirigentes no escuchan. Es algo que no ocurre solo en el futbol, sino que institucionalmente está instalado en la sociedad española, aunque ese es un tema que requeriría mucha más extensión.


Pero ahí estamos. Sin futbol en Navidad y con los estadios medio vacíos el resto de la temporada. Cuando ves un partido inglés o alemán, los estadios están hasta la bandera. Esto se debe a una gestión razonable de los precios de los abonos y las entradas para cada uno de los encuentros. Los equipos ingleses y alemanes, con mucha menos ayuda pública que sus homólogos españoles, saben que es “bastante” más rentable un asiento ocupado que uno vacío. Aquí todavía no hemos entendido eso y los dirigentes prefieren el concurso de acreedores. Desde luego, es más sencillo llegar hasta ahí. En nuestro país la microgestión de los equipos es pobre, con poco análisis de la taquilla y asistencia, que conduzca a una efectiva graduación de los precios de las entradas a lo que los aficionados pueden pagar por cada encuentro.


Finalmente, está la sinrazón de la gestión de los derechos televisivos de los partidos, con unos horarios que poco ayudan a llenar los campos y a la distribución internacional de los derechos. Cuando las televisiones han creado un sistema de retribución completamente injusto, que sitúa al Real Madrid y Barcelona en una liga diferente, también promueven unos horarios completamente insufribles para los aficionados, tanto en España como mundialmente. Queremos tener la mejor liga. Pero las televisiones adulteran la competición pagando desproporcionadamente a los dos grandes y programando los partidos a las 5 de la madrugada en Asia.  Cuando el Madrid jugo a las 12 mañana el campo se llenó. No ocurre lo mismo a las 10 de la noche. En la liga inglesa, alemana e italiana el grueso de los partidos se juega entre las 2 y las 5 de la tarde del sábado o domingo. Parece que algún gestor televisivo viendo tanto partido, no está viendo la liga. O poniéndolo en castizo, los arboles no le están dejando ver el bosque.

14 dic 2010

Crónicas de la sociedad esquizofrénica: Año 2512

Año 2512, la Navidad ha dejado de ser aquella fiesta entrañable en la cual se veía a los seres queridos y, por otra parte, desaparecidos durante el resto del año, para convertirse en el fenómeno caracterizador del capitalismo, pasando a conocerse esta fecha como la "Consumidad".

De esta manera, el consumismo salvaje se apropio del globo fomentado por un creciente individualismo y hedonismo, de forma que los padres y madres de familia corrían a los centros comerciales a comprarse sus regalos, olvidándose completamente de los demás miembros de la casa. Entre los juguetes superventas destacaban la Playstation 5, que no se vendía por sus posibilidades multimedia, sino porque todo el mundo estaba "enganchao" y la Barbie y el Ken de tamaño XXL, que eran, como decía el anuncio, "anatómicamente perfectos". Dentro de esta fiebre consumista entraban hasta los pobres sin hogar, conocidos como homeless, que compraban champagne para emborracharse en estas fechas, en lugar de sus tradicionales cartones de don Simón, "con el doble de alcohol que la competencia".


Por otra parte, La publicidad se ha extendido a todos los ámbitos posibles, desde Intervisión, hasta los propios calzoncillos, llegando a invadir por último los productos de la competencia. Inicialmente, las campañas eran de periódicos realizadas en otros diarios, con eslóganes como "Vivimos en un Mundo de pacotillas" o "Este País necesita un repaso". Una de las campañas más interesantes fue la que hizo Pepsi en la Cocacola. Esta decía: "Por cada lata de éstas que nos traigas llena, te regalamos dos de Pepsi". La campaña fue un éxito, como nunca en la historia se había visto, lo cual produjo sentimientos contradictorios en los directivos de Pepsi y grandísimas deudas a la compañía que se declaró en suspensión de pagos.

Para promocionar las campañas navideñas, Papa Noel, antaño tan bien alimentado y con cara de buena salud, debido a las necesidades del mercado actual, en el que la esbeltez no es una opción, sino una obligación, se ha convertido en un anciano anoréxico y, según prensa de investigación seria y contrastada como "Hola" o "¿Qué me dices, Borja?", también bulímico.

Esta situación ha desembocado en graves conflictos tanto locales como internacionales. En el primer ámbito, las asociaciones de afectados por la anorexia y la bulimia piden que no se marquen cánones estéticos que solo los cocineros, la mayoría de los funcionarios y algunos policías pueden conseguir. En cuanto a los conflictos internacionales, estos se iniciaron con el bombardeo de la central de producción de fajas y aparatos de abdominales Gordillo, atentado reivindicado por la Sociedad para la Liberación de los Enanos de Jardín, que hace dos semanas había asaltado la fabrica de chocolates y dulces de Nestle, y que mencionaba entre los motivos de estos atentados que con esta alimentación, Papa Noel no va a poder aguantar siquiera dos o tres mil años más. Las autoridades públicas, ante las situaciones planteadas, aun no se han pronunciado, pero todo parece indicar que tomaran la postura con la que puedan conseguir mayor número de votos o, en su defecto, mayores ingresos para sus maltrechas arcas, pobreticos.