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8 dic 2010

Ecclestone, Lady Gaga y marketing

Como bien escribe el amigo Raúl Ramojaro, Bernie Ecclestone es un personaje irrepetible. ¿Quién sino podría sacar el partido que el zar de la Fórmula 1 ha sacado de recibir una paliza? La única vez en la que yo me vi metido en una igual, lo más inteligente que fui capaz de hacer fue llamar a la policía. Que conste que los agentes del orden nunca vinieron a ayudar, pero el hecho de verme coger el móvil fue suficiente para poner a los agresores en fuga. A un amigo le fisuraron una costilla, a otro le rompieron una cadena de oro y todos acabamos con contusiones. Recordé la matrícula y los localizamos. En el juicio tuvieron que pagar una multa al estado. Los agredidos no recibimos nada. Se llama justicia en España. Me pierdo.

Bueno, como decía, todo lo que hace Bernie está excelentemente pensado. Este tío sabe aplicar bien la máxima de convertir los problemas en oportunidades. El anuncio que protagoniza su cara apaleada para Hublot es mediáticamente un triunfo. La repercusión ha sido absoluta e inmediata. Son muchos los que le critican, cierto es, pero la gran mayoría lo que le tenemos es envidia. Sana e insana, da igual. El británico condujo la loca competición automovilística a ser el espectáculo deportivo anual más seguido en el mundo. Los avariciosos grupos mediáticos que querían apropiarse de su invento, salieron escaldados al perder primero el control y luego el dinero. Porque la F1 como hoy la conocemos la inventó Bernie. Y cuando él se vaya, cuando ya no pueda más, veremos cómo se las apaña el continental circus para sobrevivir.

Lady Gaga es otro caso aparte. Le resultó fácil reventar el Palau Sant Jordi en Barcelona. Ahora se dispone a reventar Madrid. Yo la vi en directo en el MTV de Malta hace un año y medio, antes de ser escandalosamente famosa como lo es ahora, y triunfó como la San Miguel. En realidad donde va triunfa. A diferencia de Ecclestone, ella no inventó nada. Madonna ya hizo lo que hace ahora Lady Gaga durante décadas. Pero es en este momento cuando parece claro que la reina del pop tiene sucesora. Ritmos electrónicos, estribillos fáciles y pegadizos, junto con una puesta en escena espectacular y altamente sexual que la hacen el centro de atención. Donde ella se siente extraordinariamente cómoda.

Lo curioso es que en los periódicos mayoritarios la llaman “rara”, “inadaptada” y “freak”. Y bueno, podríamos pensar que están en lo cierto si vemos uno de sus videos como Bad Romance. Luego claro, si comprobamos el número de visitas en youtube, más de 300 millones, tenemos que reflexionar sobre cuántos inadaptados, raros y frikis hay en el mundo. Lo que parece evidente es que a día de hoy son más frecuentes los "malos romances" que los buenos. Vamos a concretar un poco, un video de U2 o Coldplay, lo pueden ver 20 millones de personas. Estamos hablando de eso multiplicado por 15. Yo todavía estoy buscando un video con mayor número de visitas. Lo de esta mujer no se encuadra dentro de los adjetivos que le regala la prensa, está claramente más allá en el marco de la genialidad. Eso sí, habrá que ver cuánto aguanta.

Ellos entienden el marketing de forma natural. Bernie fue uno de los maestros del siglo XX, que todavía da clases en el XXI. Lady Gaga es claramente una musa digital. No necesitan aprender en los libros, porque estos se escriben sobre ellos. Más allá de la tecnología que nos facilita la BBC, Telefónica, Google, Facebook, CNN y demás medios poderosos, hace falta gente que los hagan funcionar. Si el maestro McLuhan decía que el medio es el mensaje, llega un momento en el cual hay que llenar el mensaje de contenido. Es aquí donde la tecnología deja paso a las personas. Perdonad la trascendencia, pero es lo que toca cuando todo el mundo está de puente y yo en la jodida oficina.

14 nov 2010

Fórmula 1, Alonso y ganar

Enhorabuena a Sebastian Vettel por proclamarse campeón del mundo de Fórmula 1. Todo esto ha sido fruto del trabajo en equipo (preguntadle a Webber), la pasión por ganar, el sacrificio personal y un montón de historias más que ya están escritas en los libros de historia y de estilo. La cuestión es que el alemán lo ha conseguido y buena parte de España y del mundo ha estado al tanto de ello. Ha sido un mal día para Alonso y Ferrari. Y algunos incluso lo han celebrado. Entiendo la alegría en Alemania, incluso cierta risilla en la Gran Patraña pero, ¿por qué aquí en casa? ¿Apostaste a favor del alemán? ¿Te tocó la lotería?

Parece que a algunos les hace daño ver a Alonso ganar. Y disfrutan viéndolo perder. Las escusas son de cualquier tipo: "que si es arrogante", "que si es chulo", "que si es un llorón", "que si me duele la barriga", "que los atascos de tráfico me agobian", etc. Parece como si fuese el único tipo que es imperfecto o que no le cae bien a todo el mundo. No señores, el mundo está lleno de este tipo de gente. Sin ir más lejos, yo soy uno de ellos. Y tú otro.


Entonces ¿a qué viene esta crítica irreprimible? ¿Y a mí que me preguntan? A mí me gusta la Fórmula 1. Afortunadamente crecí entre automóviles. Algunos de ellos murieron en mis manos (soy una máquina quemando motores lo reconozco, como el amigo Kimi Räikkönen). Por ello, la pasión de la gasolina está en mi cabeza mucho antes que nuestro insigne campeón llenase las portadas de los periódicos y los minutos del telediario. Yo vi a Ayrton Senna y Alain Prost darse de bien en Suzuka... dos años seguidos. Luego a los intocables Williams Renault llevarse carrera tras carrera. Después a Mika Häkkinen desafiar a la muerte que, sin embargo, se llevó al piloto más carismático de todos los tiempos. Y finalmente me aburrí como buen hijo de vecino viendo a Schumacher arrasar.

Yo disfruto de una buena carrera la gane quien la gane. Lewis Hamilton me parece un gran piloto, seguramente el más rápido de la parrilla, aunque un poco alocado. Admiro el valor de Mark Webber, un auténtico maverick, capaz de desafiar lo que debería haber sido una carrera deportiva triste y gris para llegar a ser un campeón en potencia. Sebastian Vettel es el campeón del mundo más joven de la historia y Button ha cambiado su imagen de lento caballero inglés, por la de Sir Jenson. Pero si disfrutamos con las victorias de los otros ¿por qué no hacerlo con las de Fernando? Me pregunto si en Alemania o en Gran Bretaña habrá tantos antis.

Alonso no invento la F1. No al menos para mí, puede que para otros sí. Lo curioso es que de toda esa gente que ahora critica a Alonso, muchos ni siquiera veían antes las carreras... ¿y para que lo hacen con lo aburridas que son? Ah, lo hacen para criticar al ganador. O porque no tienen nada que hacer los domingos por la mañana ¡Salgan a correr un rato para bajar panza, amigos! Algunos que generan estas opiniones son aquellos a los que Fernando no les concede entrevistas o no los invita a sus fiestas. "Es mala gente", dicen por ello. Está claro que Alonso es un tipo conservador en lo relacionado con su familia y cierta prensa no es feliz acerca de esto. El que pague sus impuestos aquí o allá es algo que tendrá que discutir con Hacienda. Sus celebraciones, son suyas. Sus victorias, un poco de todos los aficionados.

Para Alonso no ha podido ser, como para Webber o Hamilton. Vettel ha sido el vencedor de la temporada más apretada de la historia de la Fórmula 1. ¡Enhorabuena al campeón y el año que viene más!