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14 may 2011

Cerdos, socialistas y liderazgo

La historia que voy a contar es de coincidencias extrañas y realidades raras. Fue George Orwell quien en su magnífica novela, “Rebelión en la granja” (Animal Farm, 1945) hizo del líder comunista un cerdo, llamado Napoleón quien a través del uso y abuso de la fuerza se deshizo del cerdo competidor a su liderazgo, Snowball. La novela es un fantástico reflejo de la revolución comunista, la formación de la URSS y sus luchas por el poder. Como la gran mayoría de las obras del autor británico, es magistral y merece detenida lectura.

Pero este post no comparte mucho en común con la historia de Orwell, únicamente que hay socialistas, cerdos y cuestiones de liderazgo. Los cerdos no representan personas, sino países. Son los conocidos como PIGS, es decir Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain). Estos países, menos España, han sido intervenidos. Estas intervenciones han llegado provocadas por la crisis de las hipotecas subprime originada en EEUU. Sin embargo, EEUU no ha sido intervenido. No, los países intervenidos han sido países pequeños, de alrededor de 10 millones de habitantes o menos, sin demasiado musculo económico y gobernados por socialistas. Si, gobernados por la izquierda.


Portugal, Grecia e Irlanda eran de los pocos países gobernados por la izquierda en Europa cuando empezó la crisis. Reino Unido y España eran otros de esos países. Las realidades macroeconómicas de estos países, en las que no vamos a entrar, no son muy diferentes de las de Italia, Francia, Bélgica u otros. Sus números no son muy diferentes. Lo que eran distintos eran sus gobiernos y también el musculo propio. Los pequeños eran más débiles. El gobierno laborista de Gordon Brown intentó reformar, pero su caída popular estaba cantada, esto unido al musculo financiero británico evitó que se hablase de un humillante crédito del FMI para las islas. Sin embargo España no parecía cerca del cambio político, ni amigable a las demandas de reforma patrocinadas por los poderes financieros y empresariales.

De ahí venían las largas quejas de Zapatero, en referencia a la imposición de las reglas de los mercados a los gobiernos elegidos democráticamente. En el fondo, el presidente del gobierno español se equivocaba y las reformas eran necesarias, pero en las formas empleadas y en la cabeza del líder socialista, se repetían los viejos recuerdos de la lucha de clases y de políticas. Y estas ideas no son infundadas. Sin embargo, cuando estas reformas se hicieron, el riesgo de intervención de España bajo enormemente. Los actores financieros se quedaron más tranquilos, aunque no completamente satisfechos.

El liderazgo gubernamental para imponer sus ideas es lo que ha perseguido estos poderes económicos que han puesto en jaque a los gobiernos socialistas de esos países. Por ello, no es probable que se produzca crecimiento económico mientras el gobierno no cambie y no solo por sus políticas, sino también porque “al enemigo ni agua. El mercado financiero busca evitar su regulación: ese poder que provocó la crisis se niega a ser maniatado. La jugada les ha resultado en los países intervenidos, en forma de nuevo gobierno en Irlanda, próximas elecciones en Portugal y revueltas en Grecia. En Reino Unido ya tomaron el control y en España están esperando a hacerlo. Aquí es donde se juntan los cerdos de Orwell con los del Fondo Monetario Internacional. Y por lo demás, aquí seguimos parados mirando, en todos los sentidos de la expresión.

3 dic 2010

España, mundial y tabaco

Con la legislación que fuerza la definitiva prohibición de fumar en los lugares públicos entrando en vigor a principios de año nuevo, se vuelven a producir las clásicas batallitas de la política española que sólo conducen a la perdida de tiempo. En el Senado, el PP ha conseguido aprobar una reforma para retrasar la entrada en vigor de la normativa y rebajar su rigor. Sin embargo, el PSOE ya ha declarado que va a rechazar esa reforma en el Congreso. Además, Zapatero ha vuelto a subir el precio del tabaco. Esto último me parece interesante, la última vez que compré una cajeta de Marlboro costaba 300 pesetas. Ahora pasará a costar más de 4 €uros. Más del doble en 15 años. Menos mal que no fumo. No les pregunto a los fumadores.

En realidad, a me parece razonable que a estas alturas se prohíba fumar en todo recinto público cerrado. En Reino Unido, Alemania y Malta, por poner algunos ejemplos, se hace desde hace algunos años y la gente sigue consumiendo en los pubs y restaurantes. Sólo que ahora apestan menos, la verdad. La cuestión es que en España somos todos muy calientes, pasionales y expertos tertulianos y tenemos que hacer un gran debate de cualquier cosa. Y ayer hasta había algunos que se quejaban por perder la organización del Mundial 2018 frente a Rusia ¡Cómo si no hubiesen otras cosas más importantes que hacer, con la que esta cayendo! Mejor es ganarla en el campo como han hecho Casillas, Xavi, Pujol, Iniesta, Villa y compañía.

El Gobierno tiene que aprender a asumir su responsabilidad y no culpar más a la oposición de “querer la crisis”. La oposición no quiere la crisis, quiere el poder. Parece bastante simple. Zapatero tiene que llevar a cabo la reforma laboral ya. Y hacerla bien si es posible. Rajoy, aburriendonos, puede continuar con lo suyo. La reforma de las pensiones, en cambio, no ha gustado a nadie. No somos innovadores en prácticamente nada y no deberíamos serlo para retirarnos a los 67 años. La verdad, no se entiende ¿qué me he perdido? La gran mayoría de los países de la OCDE tiene la jubilación a los 65. Él que quiera seguir trabajando más allá se le debe facilitar, pero hacerlo obligatorio lo único que va a conseguir es mantener a funcionarios improductivos insatisfechos dos años más ocupando la plaza de una persona joven. Definitivamente una mala idea.

El resto de los agentes sociales tampoco se escapa de crítica. Tenemos una comunidad empresarial escasa de ideas y lenta de movimientos. La noticia de que Zara, una de las empresas textiles más grandes del mundo, acaba de abrir en su página web provoca en mi dos sentimientos. El primero estupefacción, al ver que todo un gigante como este todavía no se encontraba en internet. El segundo esperanza, ya que ahora más empresarios se darán cuenta que necesitan mirar al futuro con más optimismo y mayor inversión. No hay mal que por bien no venga.

¿Qué más? Los sindicatos tienen que dejar de ser funcionarios, los funcionarios dejar de quejarse y la banca ser responsable… ¡no me hagas reír hijo, que no soy rey mago, ni concedo deseos! Alguien me dice: “se te va la cabeza… parece que te crees el Quijote y ves gigantes donde sólo hay molinos...” ¿Quizás tenga razón? Así, todo sigue igual y España no deja el tabaco. Y el carcinoma pulmonar pronto pasará a ser cáncer. Y eso luego tiene mal remedio. Bueno, voy a olvidarme de los problemas, voy a beberme una copa…